Se necesita:
-3 yucas frescas (hay que comprobar que la piel no esté muy reseca).
-Un poco de mantequilla o margarina (unos 50 grs.)
-3 huevos cocidos.
- Un trozo de queso tierno.
-Harina de trigo.
Hay que pelar la yuca (cuidado, la piel es dura y cuesta un poco), cortarla en cuartos y retirar una fibra que tiene en el centro, ponerla a hervir con una pizca de sal y un chorrito de aceite.
Cuando la yuca ya esté blanda (esto es más fácil en una olla exprés), se cuela y se deja que quede seca.
Cuando ya está fría y seca, hay que amasarla con un poco de mantequilla o margarina, e ir retirando los posibles trozos duros o fibrosos que queden. Después se toma una porción, se pasa por harina (para evitar que se pegue a las manos) y se le da forma de tortita. En ese momento hay que poner en el centro un cuarto de huevo cocido y un trocito de queso, tapar con la masa, cubrir la tortita con harina y freír hasta que estén doradas

